La ladrona de libros, de Markus Zusak

Lo sé, desde El temor de un hombre sabio he estado muy desaparecida. Ha habido dos razones muy básicas. La primera se llamó exámenes y algo parecido a “que le den por culo al universo” que fueron los cuatro días siguientes en los que consistieron mis vacaciones. La segunda fue mucho más triste… Es que no encontraba ni un libro que me gustara. No, no soy de esos blogueros capaz de leerse un libro que no les llama para reseñarlos después. Yo, generalmente, tiro hasta la página 150 o 200, y si sigue imposible, lo dejo por ahí. No tengo tanto tiempo como para perderlo en algo que no me gusta.

Después de cuatro intentos distintos (y devorar una saga de manga de 19 tomos llamada XXXHolic que no tengo muy claro cómo reseñar y que ya he devuelto a su dueña, lo cual me lo dificulta aún más), por fin he dado con un libro que valía la pena leerse. Hace años que está publicado, pero a mí nunca me llamó la atención hasta que vi el trailler de su película. Supongo que a algunos ya se os ha encendido la bombilla y sabéis de qué libro hablo. ¿Sí? Sí, aquí os traigo la reseña de La ladrona de libros. O, como me ha tocado leerlo a mí The book thief, porque ohlala sí, os presento a mi primer libro del año leído en inglés, y al primero que pisa este blog.

 The-Book-Thief

Título: The book thief // La ladrona de libros

Autor: Markus Zusak

Editorial: Definitions

Precio: 7’99 libras

Páginas: 583

Sipnopsis:

This is the tale of the book thief, as narrated by Death. And when Death tells a story, you really have to listen.
It’s just a small story realy, about, amongst other things.
A girl
An accordionist
Some fanatical Germans
A Jewish fist-fighter
And quite a ot thievery.


(Traducido por mí)

Éste es el cuento de la ladrona de libros, narrada por la Muerte. Y cuando la Muerte cuenta una historia, deberías escucharla.
Es sólo una breve historia que, además de otras cosas, trata sobre:
una chica
un acordeonista
varios alemanes fanáticos
un judío boxeador (no es exactamente la palabra, pero… no sé de más deportes en los que se peleen con los puños)
y bastantes robos.

Opinión personal

En tres palabras: Hasta la patata. Me arrepentiría de no haberlo leído antes si no fuera porque antes no sabía leer con fluidez en inglés, y leer las cosas en su versión original siempre es más bonito. Ya sabéis lo que dicen –y que ningún filólogo va a negar, y yo mucho menos –: toda traducción es una traición.

Además, con este libro me pasa como con El temor de un hombre sabio, y es que el hablar sobre las palabras a mí me encandila. Me parece un gran acierto resaltar la importancia que tuvieron las palabras en la Alemania Nazi y en el ascenso de Hitler al poder; pero vayamos por orden, que necesito organizar tantas emociones.

No sé si habéis visto el trailler, el último que han sacado, pero básicamente es un resumen –resumen, que no trailler –de la historia. Así que voy a centrarme en aquello que probablemente el libro enseñe de una manera que no creo que lo haga la película (aún no la he visto. Quería hacerlo después).

Tal y como anunciaba la sipnopsis, el narrador es la Muerte. Esto, además de ser un aspecto innovador, le permite al autor una serie de técnicas de narración a los que no siempre se tiene acceso. Los flashbacks, hablar del futuro de algunos personajes, anunciarnos la muerte de otros, las disertaciones, descubrir las historias paralelas de personajes que se encuentran a grandes distancias entre sí… Todo ello le otorga a la historia un halo de complejidad y universalidad, en el que la vida de la ladrona de libros, Liesel, es tan importante como la de aquellos que le rodean.

Los personajes, tanto principales como secundarios, están muy bien construidos. No porque se haya ahondado mucho en su creación, sino porque el narrador los sabe presentar con cuatro trazos, y después los introduce en la acción. Es decir, tras hacernos un breve bosquejo de cómo son, les deja a ellos la opción de caernos bien o mal por sí mismos. Así, uno de los ejemplos que viene a la mente es Frau Holtzapfel, a quien describe como la vecina de los Hubermanns –la familia que adopta a Leisel –, cuya única relación que guarda con ellos es aporrear su puerta para soltar un par de insultos a los que Rosa Hubermanns nunca es capaz de no contestar. Sin embargo, con la llegada de las derrotas alemanas, es imposible no tomarla cariño.

Y es que, una de las cosas que más me han llamado de este libro es que me presente la guerra desde un lado sobre el que no había leído aún. El de los alemanes, los que apoyaban a Hitler y los que no. También están los judíos, claro, a quien en absoluto deja de lado. Pero es la primera novela que leo sobre la Segunda Guerra Mundial –lo admito, mi corazón soporta una dosis muy controlada de novelas sobre esta temática –en el que veo el día a día de los alemanes no estigmatizados y consigue que sienta empatía por ellos. El odio hacia Hitler no sólo nace de aquellos a los que se les señalaba con una estrella de David, sino también se enquista en los corazones de niños que sólo consiguen comprender atisbos de lo que pasa a su alrededor, y en aquellas personas que saludan siempre con un Heil Hitler. Desde luego es una visión que necesitaba, y de la que me gustaría volver a leer en otra ocasión.

Que, por cierto, hablando de visiones: me fascina cómo juega con los colores. Una de las cosas que señala el narrador es que cuando recoge el alma de aquellos que acaban de morir, el cielo se tiñe de un color concreto. Esos matices que describe el narrador son los que tratas de entender, imaginándote con cuidado la escena que te plantea. Personalmente, me ha parecido el mecanismo perfecto para transmitir esa idea de la muerte, que tantas veces se ha convertido en datos y números, pero que al tratar de evocarlo en algo más concreto, como los colores, lo transforma en algo más tangible y más cercano. Una de las escenas que más clavadas tengo en el corazón es aquella en la Muerte describe el color de cielo teñido de la nubes de humo que salían de las cámaras de gas. Creedme cuando os digo que cuando lees sus palabras, una vez dentro de la historia, no te libras del escalofrío.

Por último, está el valor de las palabras que señalaba al principio. Liesel no es una ladrona de libros porque robar sea una cosa que se le dé bien –aunque se le dé muy bien –, sino porque tiene hambre de palabras, incluso cuando no entiende las letras. Al empezar la historia, Liesel tiene diez años pero no sabe ni leer ni escribir, y el hecho de aprender ambas cosas será lo que le salve la vida durante la guerra. Sin meterme en hechos y escenas para no haceros spoilers, es precioso ver cómo Liesel les otorga un poder casi milagroso a las palabras, cómo muchos de sus regalos son palabras en los que pretende capturar lo hermoso del día a día. Para Liesel los libros son los mejor y lo peor que existen, les ama y les odia por igual. Entiende que por culpa de libros como Main Kampf se han llegado a hacer grandes horrores, pero no puede meterlos a todos en el mismo saco, porque ella misma ha disfrutado con los libros, y el poder que tiene una biblioteca sobre ella es una mezcla de sentimientos encontrados que no puede ni quiere comprender del todo.

En otras palabras, a Liesel le ocurre con los libros, como a la propia Muerte con los humanos: le fascinan. (Última cita del libro).

Antes de despedirme, un par de notas a pie de página.

A los que no leáis en inglés asiduamente o de vez en cuando: me parece un nivel bastante asequible. Yo estoy estudiando para un C1, y si bien había términos que desconocía, no he tenido ningún problema con las estructuras. El libro está dividido en diez capítulos, subdivididos en secciones. Además, en ocasiones, hay distintos apartados dentro de una misma sección. Esto, lejos de convertir el libro en un lío, lo simplifica y agiliza, porque muchas veces son resúmenes muy breves de lo que viene a continuación, y trata de temas concretos.

En cuanto a la edición de bolsillo, la letra no está mal, aunque es un tanto pequeña, pero me gustaría señalar una cosa de la que me he dado cuenta con el devenir de las lecturas: los libros de bolsillo y pastas blandas me son más cómodos de leer y los termino con mucha más antelación. Curioso, desde luego, pero ¿recordáis que os dije que había estado leyendo un libro, también en inglés, de 700 páginas? Pues voy mucho más lenta y lo que se me resiste es su edición de tapa dura (y eso que es muy buena y con una letra y un tipo de hoja perfectos).

Y por si queréis echarle una ojeada al trailler del que hablaba… (cuidado con toda la información que suelta). Link aquí.

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4 thoughts on “La ladrona de libros, de Markus Zusak

  1. “fist-fighter”, según tengo entendido por las pelis se refiere a luchar sin guantes, simplemente con el puño: “a puño limpio”.

    ¿Por qué pones “trailler”? Lo pones tres veces y me quedo con la duda xD

    No sé si me animaré al leerlo, depende de la visión que tenga, más o menos realista. Me ha llamado para leerlo hasta ver el tráiler de la peli xD

    1. Sí, pero como que para traducir eso en una profesión era lo único que me salía :s El otro día, además, lo oí en uno de los capis de Firefly y fue como ehhh, te pillé, palabrita xD

      No sé, creo que siempre he visto eso y por eso nunca lo he dudado, pero puede que tengas razón y sea con una l. Pero si lo pongo sin tilde es porque cojo la palabra tal cual del inglés. Nunca lo he visto como “tráiler” así que no sé si nisiquiera está aceptando y españolizada.

      Realista es un rato, la verdad. Al menos ésa es la sensación que yo he sacado de la historia. Además, trata de muchos personajes secundarios a los que la Muerte de vez en cuando hace un repaso, lo que le da más complejidad a la historia.

  2. Qué tal. Ando de rol por tu sitio.

    Este libro está en mi lista de pendientes, por eso no leí toda tu reseña pero me ha gustado mucho :)

    De hecho también me gustó la página principal de tu blog.

    Acá en México usamos “tráiler” para referirnos a los camiones grandes (no sé si por allá les llamen de otra forma) y sin tilde cuando nos referimos a estos adelantos de las películas (bueno, al menos acá por el Norte).

    Yo hace unos años había visto el libro, me llamaba la atención la portada pero jamás lo compré hasta que vi precisamente el trailer de la película. Con lo poco que leí de tu reseña, ya quiero terminar Rayuela :O será el próximo. Tampoco he visto la película.

    ¡Saludos!

    1. Gracias por pasarte :)
      Te diría que la leyeras sin miedo porque procuro no meter spoilers, porque a mí personalmente me fastidia mucho ir a mirar reseñas para ver si me leo un libro y que me lo destripen, pero cada uno tiene su teoría de spoiler, así que… Con que te haya llamado la atención, me vale ^^
      Pues ahora que dices lo de la tilde, fijo que se me ha colado -ahora lo corrijo -porque creo que es un préstamos del inglés, y se escribe como allí. Y en cuanto a la película, para mí es el trailer del libro, se queda muy por encima, porque además el punto de vista del narrador le aporta muchísimo.

      Mmm, yo no me atrevo aún con Rayuela. O sea, lo he abierto y leído un poco y tiene una pinta de ser el típico libro que te atrapa y no te suelta y se te pega el estilo, así que quiero leerlo en verano, cuando no tenga ningún trabajo que escribir y nada que hacer.

      ¡Ya me dirás qué tal!

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